$600.000
Mensual
Chillán
Departamento Amoblado
«Depto Amoblado Chillán»
— MONTANÉ PROPIEDADES
11 avisos activos · mediana $600.000 al mes · Envíate esta búsqueda por WhatsApp
Hay 11 departamentos de 2 dormitorios amoblados en arriendo en Chillán, el 38 % de los 29 departamentos amoblados en arriendo en Chillán. El precio mediano es $600.000 al mes, la mitad pide entre $500.000 y $625.000 y la superficie típica es de 49 m². «Amoblado», según lo que dice cada aviso; cifras de los avisos activos de esta página.
En Chillán: con piscina (23) · con estacionamiento (61) · con bodega (20) · con terraza (9) · con gimnasio (14) · todos los departamentos en arriendo en Chillán (165)
Por presupuesto:hasta $500.000 (11)·hasta $600.000 (19)
Por dormitorios:2 dormitorios (11)·departamentos amoblados, todos (29)
$600.000
Mensual
Chillán
«Depto Amoblado Chillán»
— MONTANÉ PROPIEDADES
$750.000
Mensual
Chillán
«departamento amoblado en la Avenida O’Higgins, Chillán»
— Larrañaga
$600.000
Mensual
Chillán
«departamento amoblado con todas las comodidades necesarias para ti y con quien quieras…»
— Larrañaga
$600.000
Mensual
Chillán
«Departamento Amoblado»
— Huichalaf Propiedades
$750.000
Mensual
Chillán
«arriendo amoblado $750.000»
— Easyprop
$600.000
Mensual
Chillán
«Departamento Amoblado»
— Paula Huichalaf Villa
$450.000
Mensual
Chillán
Precio competitivo · 23 % bajo la mediana
«departamento completamente amoblado está diseñado para ofrecerte el máximo confort y…»
— Mauricio Alejandro Celedón Guerrero
$400.000
Mensual
Chillán
«departamento amoblado en arriendo con una ubicación privilegiada en Avenida OHiggins…»
— Mauricio Alejandro Celedón Guerrero
$550.000
Mensual
Chillán
«departamento completamente amoblado en arriendo ofrece un espacio cuidadosamente diseñado…»
— Mauricio Alejandro Celedón Guerrero
$450.000
Mensual
Chillán
«Departamento en Arriendo en Chillán, Departamento amoblado y con estacionamiento»
— Lagno Propiedades Chillán
$650.000
Mensual
Chillán
«departamento amoblado Edificio Gamero, a cuadras del centro y supermercados, cafeterías y…»
— Verónica Quezada Saldaño